Entrevistamos a José Luis Medel, director general Confluence Group

Con motivo del reconocimiento otorgado por APROMES a Confluence Group, entrevistamos a su director general José Luis Medel.

«Innovar es una responsabilidad, no una opción»

José Luis Medel, director general de Confluence Group

José Luis Medel, director general de Confluence Group, representa la tercera generación de una correduría familiar que ha sabido reinventarse sin perder su esencia. Con una visión clara, apuesta por la tecnología, la cercanía y el compromiso con los corredores integrados. En esta entrevista, repasa su trayectoria, los retos del sector y el legado que desea dejar: un modelo de liderazgo basado en la humanidad, la innovación y la colaboración.

José Luis, eres nieto del fundador de la correduría. ¿Cómo viviste el proceso de incorporación al negocio familiar y qué supuso para ti asumir el relevo generacional?

Comencé bastante joven en la empresa familiar, haciendo tareas sencillas. Recuerdo recorrer la ciudad en moto para cobrar recibos directamente a los clientes. Pronto me di cuenta de que tenía un perfil claramente comercial, y comencé a hacer ventas por iniciativa propia. Quería demostrarme que podía valer por mí mismo, y eso me motivó a salir de la empresa familiar para adquirir experiencia externa.

Trabajé en Madrid, en la compañía Le Mans, donde ocupé distintos cargos. Esa etapa me permitió entender cómo funcionaba una aseguradora desde dentro y adquirir una visión distinta del negocio. Cuando me sentí realmente preparado, decidí volver a incorporarme a la correduría familiar.

Durante un tiempo seguí la estrategia marcada por mi padre y mi tío, que representaban la segunda generación. Pero, conforme se acercaban a la jubilación, tuve claro que el relevo debía ir acompañado de una evolución. Los tiempos habían cambiado, y nuestra forma de gestionar debía hacerlo también. La experiencia externa me enseñó que los negocios, como la vida, fluyen. Y nosotros debemos saber adaptarnos.

Desde ahí iniciamos una nueva etapa liderada por la tercera generación, en la que redefinimos líneas de negocio e hicimos apuestas firmes en áreas que para nosotros eran claves, como la tecnología.

«Mi padre me enseñó que, ante todo, somos personas. Esa humanidad debe prevalecer en cada decisión empresarial»

¿Qué valores o principios heredados de tu padre siguen guiando hoy el rumbo de la correduría?

Sin duda, la integridad y el compromiso. Mi padre me enseñó que, ante todo, somos personas. Esa humanidad debe prevalecer en cada decisión empresarial. Nuestro trato con los trabajadores, los colaboradores y los clientes se basa en esa premisa.

Aunque hoy contamos con un equipo central robusto y una extensa red de colaboradores, seguimos compartiendo una cultura basada en el respeto, la responsabilidad social y la cercanía. Ese valor humano sigue siendo el eje sobre el que gira todo nuestro proyecto.

Visión y crecimiento empresarial

Bajo tu liderazgo, la correduría ha experimentado un crecimiento notable. ¿Qué factores consideras clave en esta evolución?

La clave ha sido el equipo. Las estrategias que se plantearon no eran convencionales. Soy consciente de que no siempre ha sido fácil seguirme y aguantarme, pero he tenido la inmensa suerte de contar con personas que han confiado ciegamente en el proyecto. Aun cuando no comprendían del todo mis decisiones, me han seguido. Y eso ha sido determinante. Luego, contar con la inestimable ayuda y cariño de mi primo Javier, con el cual hago un tándem basado en el cariño, respeto, trabajo y sacrificio.

Un segundo pilar fue la tecnología. Decidimos destinar una gran parte de nuestros recursos a desarrollarla, algo nada habitual en una correduría tradicional. Esto nos permitió estar completamente preparados para afrontar, por ejemplo, la crisis del COVID y el teletrabajo. Fuimos de los pocos que ya tenían una infraestructura lista sin saber que iba a ser necesaria.

¿Cómo equilibráis el crecimiento con la cercanía y trato personalizado que caracteriza al corredor tradicional?

La cercanía es innegociable. Muchos de los negocios que integramos son corredurías familiares, donde el trato personal forma parte del ADN. Nosotros no queremos que pierdan ese valor; al contrario, queremos reforzarlo. Integrarse en Confluence no implica desaparecer, sino crecer. El corredor sigue siendo el rostro visible de su negocio, solo que ahora forma parte de algo más grande, con más recursos y estructura.

«La cercanía es innegociable. Muchos de los negocios que integramos son corredurías familiares, donde el trato personal forma parte del ADN. Nosotros no queremos que pierdan ese valor»

¿Qué papel ha representado la digitalización en vuestra estrategia de expansión?

Ha sido fundamental. Trabajamos con corredurías repartidas por toda España, y si no hubiéramos apostado por la digitalización, sería imposible unificar criterios y estrategias. Necesitábamos establecer una línea de trabajo común y una visión clara de grupo.

La digitalización no solo nos ha permitido escalar, sino que ha hecho posible que todos trabajemos alineados, con procedimientos compartidos y una estructura eficiente. Esa cohesión es parte de nuestro éxito.

El futuro de la mediación

¿Qué oportunidades y desafíos ves para los corredores de seguros en los próximos años?

Uno de los grandes desafíos es el endurecimiento normativo. Hoy, el negocio está muy enfocado en los números, y eso puede dificultar el día a día del corredor pequeño, especialmente cuando atraviesa dificultades. Es un sector muy exigente y no siempre justo con quien lucha por mantener su cartera.

Pero ese desafío también es una oportunidad: obliga a mirar hacia adelante, a buscar nuevas líneas de negocio, a innovar. El sector asegurador tiende al conservadurismo, pero la presión del entorno puede abrir puertas a la evolución y la colaboración.

«El endurecimiento normativo es un desafío y también es una oportunidad: obliga a mirar hacia adelante, a buscar nuevas líneas de negocio, a innovar»

¿Crees que las nuevas generaciones están suficientemente preparadas para liderar el sector asegurador? ¿Qué les recomendarías?

Vienen con buena preparación académica, pero creo que a veces falta visión y compromiso. Muchos aspiran a trabajos estables con mucho tiempo libre, lo cual es perfectamente válido. Pero si alguien quiere liderar un sector como el nuestro, necesita estar dispuesto a implicarse, esforzarse y formarse de manera continua. El liderazgo no se improvisa. Requiere conocimiento, sí, pero también sacrificio, resistencia y pasión por lo que se hace y veo que ahora esa cultura de esfuerzo no está tan interiorizada.

Les recomendaría una cosa muy sencilla, que encuentren un referente profesional que para ellos sea inspirador, que haya conseguido algo que ellos quieran conseguir y que se sienten con esa persona y le pregunten: ¿qué sacrificios tuviste que hacer para llegar a donde has llegado? La respuesta que le dé será mi recomendación.

José Luis Medel, director general de Confluence Group

Mirada personal y compromiso sectorial

¿Qué te motiva personalmente a seguir innovando dentro de un sector como es el asegurador?

Mi compromiso con los affinitys, los corredores que se han integrado con nosotros. Cuando firmamos con ellos, hicimos una promesa: crecer juntos. Y esa promesa me obliga a seguir.

Esto no es solo una empresa, es una red de personas que han confiado en un proyecto. Yo no puedo permitirme frenar, porque su confianza es el motor que nos mantiene en movimiento. Para mí, innovar no es una opción: es una responsabilidad. Además de que es muy aburrido estar siempre haciendo lo mismo, hay que buscar retos nuevos.

Como director general, ¿qué legado te gustaría dejar en la correduría y en el sector en general?

Me gustaría dejar un legado de respeto y humanidad. En este sector he conocido grandes competidores, pero también grandes amigos. He aprendido que, por encima de los cargos, quedan las personas. Hoy puedes estar en una posición, y mañana, por una fusión o un cambio vital, en otra.

Me encantaría que se consolidara una cultura de competencia sana, donde se abran puertas y no se cierren. Que podamos reunirnos en una convención y ayudar a quien tropieza, aunque «compita» contigo. El verdadero legado es ese: haber mantenido siempre las puertas abiertas, con honestidad y generosidad, en un sector donde lo que hacemos es cuidar de lo que a las personas más les importa.

«»Si alguien quiere liderar un sector como el nuestro, necesita estar dispuesto a implicarse, esforzarse y formarse de manera continua»»