Alfred Escomel, vocal de Relaciones Internacionales de APROMES: «La mediación de seguros española es una de las más cercanas al cliente final»

Alfred Escomel es el vocal de Relaciones Internacionales de APROMES. Este experto corredor de seguros con vocación internacional aporta a nuestra corporación profesional de corredores y corredurí­as de seguros una larga experiencia en los mercados internacionales. 

Su conocimiento de cinco idiomas (francés, inglés, italiano, portugués y castellano) y el seguimiento a la normativa aseguradora de la Unión Europea, y en especial de distribución de seguros en los paí­ses en los que APROMES cuenta con asociados (Reino Unido, Portugal, Francia, Dinamarca, Luxemburgo y Alemania), hace que su labor sea indispensable para una organización con proyección internacional como la nuestra.


¿Qué supone para usted formar parte de la Junta Directiva de APROMES?

Tener la oportunidad y el honor de participar en la Junta Directiva de APROMES me ha permitido poder aportar mi experiencia internacional en materia de seguros y tener un mejor conocimiento del mercado español, habiendo desarrollado mi actividad en otros paí­ses y continentes hasta 2005. Por otra parte, ha sido la ocasión de conocer a un grupo de profesionales de primer nivel, con quien es siempre positivo poder intercambiar ideas e informaciones sobre la evolución del mercado. 

Me brinda, además, la ocasión de poder estar al dí­a de la situación del mercado y poder analizar sus necesidades y de esta manera estar en lí­nea con las soluciones que necesita para poder desarrollar una oferta de prestaciones adecuadas. Es, fundamentalmente, una óptima ocasión de estar en fase con el mercado. 

¿Cómo se percibe el asociacionismo en el marco de la Unión Europea??

A pesar de tener un marco común desde hace ahora casi 20 años, el mercado europeo de seguros sigue siendo heterogéneo en su modus operandi en cada paí­s. Si bien, las compañí­as tienden a homogeneizar su oferta y sus prestaciones, la distribución tiene sus peculiaridades en cada paí­s, y esto se refleja en cómo se estructuran las asociaciones localmente. 

A este aspecto, se suman las grandes diferencias que existen entre los entes reguladores de cada paí­s. Por más que en la mayorí­a de los paí­ses estos formen parte de los ministerios de economí­a correspondientes, el papel regulador será más o menos independiente en cada paí­s y puede estar sometido a diferentes intereses según los paí­ses. Esto es particularmente cierto con referencia a la banca, que puede tener un papel más o menos grande en cada estructura regulatoria. Lo que lleva a que, según los paí­ses, el papel de las asociaciones sea mayor o menor, con un grado de interlocución y con una capacidad de escucha por parte de las administraciones que dependerá también de loa representatividad de las asociaciones. 

Es un hecho que la situación del asociacionismo en España, por su dispersión y su falta de unidad hace que el mercado español sea considerado en los otros paí­ses como un interlocutor que podrí­a tener un mayor impacto si pudiese presentar un frente unido frente a la Administración, tanto nacional como europea, lo que permitirí­a también mejorar las colaboraciones con las asociaciones nacionales de los otros paí­ses miembros de la UE. 

¿Cuál es su visión acerca del valor y el papel que desempeña la mediación de seguros en España? 

La mediación de seguros es en España probablemente una de las más cercanas al cliente final. Esta proximidad se debe a la estructura de las corredurí­as y a su gran calidad. La evolución de las corredurí­as en los otros paí­ses europeos muestra la necesidad de mantener una proximidad en la relación con el cliente final. Por esta razón en los otros mercados ha surgido la figura del corredor mayorista. Las compañí­as de seguros, por razones de rentabilidad han ido imponiendo criterios de volumen de negocio en todos los paí­ses. Esto ha llevado a la concentración de la oferta, tanto por parte de las compañí­as como por parte de los corredores. Al mismo tiempo, las compañí­as se han ido fusionando entre sí­, lo que ha llevado a reducir los actores en cada mercado. El inconveniente que ha surgido entonces ha sido el de poder mantener una relación estrecha con el cliente final. Esto aún no ha sido el caso en España, donde estamos solo en el principio de este proceso. La ventaja de esta situación es que el mediador aporta un servicio adaptado a las necesidades inmediatas de sus clientes. El problema es el de poder tener las capacidades financieras y técnicas requeridas por la evolución del mercado y las diferentes crisis económicas y socio sanitarias de los últimos años.  

Consecuentemente, la figura del corredor aún va a cambiar mucho en España en los próximos años, con el fin de poder generar un valor técnico adaptado a la revolución Insurtech y poder aportar una confianza a sus clientes en cuanto a sus capacidades financieras para hacer frente a los vaivenes del mercado y poder ser un interlocutor reconocido por las compañí­as de seguros. 

«La mediación española podrí­a tener un mayor impacto si pudiese presentar un frente unido frente a la Administración, tanto nacional como europea, lo que permitirí­a también mejorar las colaboraciones con las asociaciones nacionales de los otros paí­ses miembros de la UE»

¿Qué destacarí­a de APROMES en el marco de las relaciones internacionales y, en relación a los paí­ses donde tiene presencia con asociados locales?

Las relaciones internacionales son hoy abarcadas por dos ví­as en APROMES: las que son de ámbito europeo y las que por historia y cultura unen a los mercados Ibéricos y latinoamericanos. 

En el marco europeo, APROMES tiene el objetivo y la voluntad de desarrollar una red de asociados locales que permitan aportar soluciones comerciales y técnicas a los miembros de la asociación en cada paí­s donde APROMES está representada. Esto pasa por una relación estrecha con estos socios europeos. Los asociados locales aportan su conocimiento de los mercados y la posibilidad de brindar un servicio local a los miembros de APROMES, siendo esto una necesidad creciente en el marco del desarrollo de los clientes de los asociados en Europa. 

La proximidad geográfica es suplantada por la proximidad cultural en Latinoamérica, donde APROMES desarrolla sus relaciones en un marco más institucional. Las necesidades en estos paí­ses siendo de una í­ndole diferente a las encontradas en Europa, debido al tipo de mercado, a sus prestaciones técnicas y al perfil de los clientes de los asociados que se desarrollan allí­. Por otra parte, en estos mercados, la aportación de APROMES es también de í­ndole formativo y permite exportar a esos paí­ses el saber hacer existente en España. 

«La figura del corredor aún va a cambiar mucho en España, con el fin de generar un valor técnico adaptado a la revolución Insurtech, aportar confianza a sus clientes en cuanto a sus capacidades financieras y ser un interlocutor reconocido por las compañí­as de seguros»

¿De qué manera influye APROMES en el desarrollo profesional de su colectivo de asociados, en estos momentos tan difí­ciles que atravesamos de crisis global?

Una crisis cómo la que estamos atravesando muestra lo importante que es ser solidario y poner medios en común para poder avanzar. APROMES permite sumar medios y dar acceso a soluciones a las cuáles el corredor medio no tiene acceso. La simple posibilidad de no sentirse solo en el medio de esta pandemia es ya de por sí­ una gran ventaja que justifica por sí­ sola a APROMES y subraya su aportación en el difí­cil contexto de desarrollo profesional en el cual nos encontramos.