Tribunas


¿Cómo minimizar riesgos frente al RGPD?

Pedro González, gerente de Desarrollo de Negocio de KingstonPedro González, gerente de Desarrollo de Negocio de Kingston en España

El 25 de mayo de 2018 entra en vigor el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). La introducción de esta nueva legislación implica un gran cambio en el paisaje: el equilibrio de poder cambia en favor del usuario, mientras que los requerimientos que las compañías y entidades públicas para preservar la seguridad de los datos personales pasan a ser más complicados y caros, con mayores repercusiones para aquellas compañías que no se adhieran a las nuevas medidas.

Como cualquier modelo de negocio, el sector asegurador también debe acometer medidas para cumplir con los requerimientos que esta nueva legislación impone a todas aquellas empresas que trabajan con datos personales. De hecho, debido a la gran cantidad de datos que maneja, el sector asegurador será uno de los que se vea más afectados por la llegada de este reglamento.

Cabe recordar el hecho de que, en España, los tres tipos de seguros más habituales (automóvil, vivienda y deceso) se combinan para sumar más de 70 millones de pólizas, por lo que las empresas de este sector almacenan grandes cantidades de datos.

Las principales novedades del RGPD

El nuevo reglamento trae consigo algunas novedades, centrados principalmente en 3 grandes ámbitos: el rol de usuario, la relación de la empresa con este y el tratamiento de datos.

1. Derechos de los ciudadanos: la nueva regulación no sólo viene a reforzar los derechos de Acceso, Rectificación, Cancelación y Oposición (ARCO), sino que también incorpora nuevos derechos en aras de proteger los datos de las personas físicas. De entre todos los nuevos derechos que van a adquirir los ciudadanos, destaca sobremanera el derecho al olvido, es decir, el derecho que tiene toda persona a modificar, cancelar o borrar sus datos personales que estén en posesión de terceros.

2.  Relación de la empresa con el usuario: a raíz de la implantación definitiva de este nuevo reglamento, la información suministrada al interesado deberá proporcionarse de forma concisa, transparente, inteligible y de fácil acceso, con un lenguaje claro y sencillo. Asimismo, es necesario adaptarse a nuevas clausulas y políticas informativas, es decir, es obligatorio informar al cliente de las novedades que establece la nueva normativa mediante las herramientas de comunicación de la empresa. Lo mismo ocurre con la filtración o pérdida de datos.

3. Tratamiento de datos: el sector asegurador basa la toma de decisiones en el análisis de grandes cantidades de datos. A partir del 25 de mayo, las empresas deberán obtener el consentimiento expreso por parte del usuario cada vez que deseen hacer uso de sus datos.

Este último punto juega un papel fundamental, y las empresas deben afrontar modificaciones estructurales para garantizar la seguridad de los datos. En este sentido, el error humano y los accidentes siguen siendo los factores clave detrás de las filtraciones de datos. Por ello, uno de los pasos más sencillo para el traslado de información es utilizar dispositivos USB cifrados, los cuáles impiden la filtración de datos por robo o pérdida.

Un factor importante teniendo en cuenta que, según Kingston, cerca del 50% de los usuarios se han encontrado alguna vez una unidad USB y casi la mitad de las empresas españolas han perdido algún USB que contenía información confidencial. Las multas en estos casos ascienden hasta 20 millones de euros o el 4% de la facturación total del negocio.


Impacto en el sector del SII (Suministro Inmediato de Información)

Pedro Antón Izquierdo, Key Account Manager de EdicomPedro Antón Izquierdo, Key Account Manager de Edicom

El 1 de julio del pasado año entró en vigor el proyecto SII (Suministro Inmediato de Información). Hasta ese momento, ni aseguradoras, ni corredurías tenían que declarar al Fisco sus facturas exentas de IVA *, sino más bien los totales con los diferentes modelos existentes (347, 303,…).

El nuevo SII reemplaza el modelo 347, entre otros, por lo que la anterior operativa deja de ser viable, obligando a ambas partes (siempre que estén afectadas por esta normativa fiscal **) a declarar sus facturas en forma de Libros de Registro de IVA, tanto para las facturas emitidas (caso corredurías) como para las facturas recibidas (caso aseguradoras) acorde al SII.

Este nuevo escenario, conlleva a la correduría a emitir facturas a la aseguradora en concepto de comisión por tramitación de pólizas… y a declararlas de forma inmediata (4 u 8 días) a la sede electrónica de la AEAT acorde al SII, y lo mismo en el otro extremo, es decir, la parte aseguradora, también está obligada a declarar las facturas recibidas en el mismo plazo desde que se produce el registro contable de las mismas.

Analizando con el sector, las repercusiones de esta nueva operativa fiscal, vemos que afecta principalmente cuando en las facturas que la correduría emite a la aseguradora hay algún tipo de error, como descuadre o desacuerdo, por ejemplo en la cuantía de la comisión devengada, pues cualquier regularización entre las partes exige a ambos (corredor y aseguradora) por un lado a declarar un nuevo registro ante la sede electrónica de la AEAT, con la regularización del apunte (abono, factura sustitutiva,…) pertinente y por otra parte, en paralelo, esta situación conlleva a una regularización contable interna.

Nosotros empezamos a recibir solicitudes de posibles soluciones para automatizar estos procesos, que permitan al mediador emitir a la aseguradora la factura electrónica automáticamente desde su sistema contable o ERP y, en paralelo, declarar esa misma factura a la sede electrónica de la AEAT acorde al SII. Además, por ese mismo canal, el mediador debe poder recibir respuesta de la aseguradora, con el estado en que se encuentra su factura (registrada, errónea, aceptada, pagada,…).

Con este sistema, la aseguradora no tendría que validar a mano la factura recibida (como sucede en la actualidad), pues cada nueva factura electrónica que recibiera se auto-valida en base a unas reglas de validación o de negocio, previamente definidas. Solo cuando la factura pasa todas esas reglas de validación, se cambia de estado, se le notifica al emisor (correduría) y finalmente se integra la factura en el ERP o sistema contable de la aseguradora, declarándola en un último paso a la sede electrónica acorde al SII.


 * Los servicios de la correduría están exentos por el artículo 20.Uno.16º de la Ley 37/1992, siempre que respondan a servicios de captación de clientes de seguros o intermediación a favor del asegurador.

** El nuevo SII será aplicable, con carácter obligatorio, a los siguientes sujetos pasivos que tengan periodo de liquidación del IVA mensual:

- Inscritos en el REDEME (Registro de Devolución Mensual del IVA)
- Grandes Empresas (facturación superior a 6.010.121,04 €)
- Grupos de IVA El nuevo SII también será aplicable al resto de sujetos pasivos que, voluntariamente, decidan acogerse al mismo.


Miguel BenitoCorredores en misión imposible

Miguel Benito, periodista especializado en el sector asegurador*

Los mediadores, y concretamente los corredores, ¿no son en cierta manera responsables de que el fenómeno Insurtech, centrado en buena parte en la Mediación de seguros, no progrese adecuadamente? Y Maciste Argente, presidente de FECOR, respondía algo así: De eso se nos culpa.

La cosa parece clara: los escarmentados del online y del directo, en cuanto una póliza pasa de los 100 euros de prima, prefieren dejarse de virtualidades y tener como interlocutor a un experto en persona. Pero llegan tiempos nuevos. Los mismos que impone la IDD cuyo Anteproyecto de Ley fue aprobado en Consejo de Ministros el 26 de enero. A partir de ahí, con los retoques que logren incluir los grupos interesados, volverá al Consejo de Ministros para su aprobación como Proyecto e iniciar los trámites parlamentarios. La Ley de Distribución de Seguros deberá estar aprobada antes del uno de octubre, fecha límite para la entrada en vigor de la IDD en toda la UE.

Con esta Ley, además de aseguradoras y reaseguradoras, corredores y agentes, se dará cobertura al universo web, al online, a los comparadores y otras fórmulas tecnológicas de comercialización a distancia. También, con carácter auxiliar, y como hasta ahora, algunos sectores podrán distribuir seguros como mediadores complementarios; es el caso de las agencias de viaje o las oficinas de correos. Curiosamente, en materia de alianzas entre bancos y aseguradoras para la distribución de pólizas, los operadores de banca se configuran ahora como agentes de seguros exclusivos o vinculados. Y se levantan las restricciones para que solo exista un único operador en el canal bancario, sin perjuicio de mantener la incompatibilidad para que las redes cedidas puedan operar simultáneamente como colaboradores mercantiles de otros mediadores.

Los corredores de seguros se enfrentan a un torbellino para hacer valer sus razones en un año complicado donde se incrementa de manera sustancial, al menos en seguros de inversión y ahorro, la información que deben entregar a los clientes potenciales, tras la entrada en vigor de la MIFID II. También tendrán que estar pendientes de la nueva Ley Hipotecaria, y del nuevo Reglamento General de Protección de Datos que regirá ya de manera obligatoria a partir del 25 de mayo.

Sobre el Anteproyecto que traspone la IDD, todavía hay aspectos que preocupan a los corredores y que defienden de manera coordinada desde el Consejo General, ADECOSE, FECOR, además de otras asociaciones. Se cita el hecho de que no se regule el cambio de posición mediadora, algo provechoso para corredores virtuales poco escrupulosos. También causa inquietud la permanencia del agente vinculado, una figura con poco éxito, pero de gran interés desde la perspectiva de ciertas entidades. O bien las cuentas separadas para la administración del cobro de primas, que se antoja poco operativa, aunque se acepte. Pero a cambio podrían obtener alguna compensación, como la desaparición de la obligatoriedad de que tengan que contar con una póliza de Caución, cuya cuantía, en cualquier caso, debería ser revisada.

Toda una revolución normativa que se solapa, en el caso de los corredores, con otros importantes temas, como el panorama político, el cambio social, la profusión del contexto tecnológico o los requerimientos de transparencia.

En política, todo parece indicar que la alternancia entre dos únicos grandes partidos nacionales pasa a la historia. La política será más sorpresiva y compleja, la nacional, la autonómica y la local. Eso, si se sabe aprovechar, arrojará ventajas para los corredores locales. Lo acabamos de ver en el caso del gobierno balear, que ha cedido la gestión de sus riesgos a corredores locales. A escala social, persiste la brecha en destrezas tecnológicas entre jóvenes y mayores. También en capacidad de compra. Se apuesta por los segmentos sociales con ingresos medios y altos y se olvida llegar, con microseguros o seguros de bajo coste, a esos 10 millones de personas que viven en nuestro país con ingresos por debajo del umbral de la pobreza.

El contexto tecnológico es apabullante. Si no acaba con los corredores, más de 5.000 en España, es por su enorme capacidad de adaptación. Desde Cisco se advierte que, por primera vez en la historia, la tecnología determina los planes de negocio y no al revés. Anuncian que el Blockchain reducirá el negocio de las empresas en un 40% para 2020. Lógicamente, no será tan rápido como anuncian, y menos en seguros, con esa carga normativa y prudencial que caracteriza el negocio.

En cualquier caso, la revolución del 5G está a las puertas y transformará el mundo ofreciendo normalidad sobre la actividad a distancia, pero en aspectos complejos, como las operaciones que realiza un cirujano o guiar un coche, un avión o un barco y, por supuesto, gestionar todo el hogar a distancia o todo tipo de compras. Y todo eso lo veremos en menos de siete años.

*La tribuna ‘Corredores en misión imposible’ se publicó originalmente en el ‘Boletín Diario de Seguros’